Skip to main content

Posts

Me ahogo.

Me ahogo                        en un vaso de agua. Todo es una pregunta existencial. No veo las cosas como son,                                                        siempre tengo algo en el ojo.
Recent posts

No me compres flores.

No me gusta que me hagan regalos. No me gustan las sorpresas pero estoy empezando a pensar que tal vez sí. Si las haces tú. Y si están en la lista de cosas que te he dicho antes. Paseos Museos Peluches Suéteres tejidos Calcomanías Entradas de cine Cosas moradas Música Postales Flores Fotos Libros Tiempo No me compres flores hoy. Me gustan todos los días.

El balcón.

Estoy soñando con verte hablando sobre todo lo que no ha pasado. Anoche de nuevo me costó dormir. Me conté el cuento del catire otra vez, como casi todas las noches. Como si nos estuviéramos escribiendo, como si hubiéramos hablado hace poco, como si pensáramos lo mismo. En mi fantasía él también está enamorado de mí. Pienso en él mucho más de lo que dejo ver. Se me aparece en sueños. Esa puta sonrisa de lado. Coño de la madre. - Las tardes que pasé en su casa. Fui a devolverle sus discos y él terminó conmigo por enésima vez. Me buscaba y me soltaba, todo tan rápido. Me besaba y parecía que luchaba contra un dolor muy fuerte. Antes de salir me besó los labios por última vez. Despedirse es tan dulce pesar. Luego me pidió disculpas. Por dejarme entrar. Por todo. Ha llovido mucho desde entonces. Las tardes que vino a verme. No me dejaba besarlo. Su piel se pone rosada tan rápido. Detén esta locura, me decía, con sus manos en mi cintura. Tardes que se...

Café.

I never liked coffee and when I started having coffee I drank it sweet real sweet is it addictive? I don't know but I can't give it up it's part of who I am now what I do what I tell myself it's the first thing I do every morning without coffee there is no morning and no doing so what am I doing?

Oscurana.

Caracas, Caracas. Chacao. Cacao. No sé cómo hacer con tanta libertad, no la entiendo. No puedo esperar para volver. Quiero volver ya y luego pienso en la razón por la que me fui. Cuando vuelva tampoco va a ser el mismo lugar. Este país no es el mío. Esta no es mi ciudad, no es mi lengua, no es mi gente. M is habitos han cambiado. N o quiero quedarme aquí, no quiero ir a otro país, no puedo volver al mío. Y a no pertenezco a ninguno.

Coffee/coffin

Sara tomaba mucho café cuando la conocí. Ya no la conozco. Tiene mi edad, solo unos años más. Tiene mi nombre pero ella lo adorna. Tiene mi cuerpo pero de otro color. Nuestras historias son diferentes. Somos personas muy diferentes. Habla constantemente sobre la muerte y el paso del tiempo. Los vicios y el sinsentido de la vida. Vivimos en la misma ciudad pero ya no nos vemos. Tenemos amigos en común pero no hablamos. Nos gustan las mismas cosas pero no las compartimos. Ella está del otro lado del espejo.

Una notte a Firenze

De visita en Florencia una noche. Por alguna razón salimos de fiesta con el amigo de mi ex. Por más que me negué, él conocía la ciudad tuve que ceder. Nos llevó al mirador y a la discoteca latina. Luego a casa. Luego al paraíso. Estoy toda adolorida. Tengo morados que aún no he encontrado. Chupón en el cuello, l o llevaba con orgullo. Paseando la ciudad entera y t anta, tanta gente me vio. En otras circunstancias no me hubiera gustado. Tal vez estando sobria no le vería la diversión. Pero era esa confianza, maldita sea, qué cómoda me sentí. Sentada sobre él en la acera hasta el amanecer . Y quiero escribirle. Quiero lamerlo. Quiero pasar mis dedos por su espalda y escucharlo reír otra vez. “¿Te gustan mis labios?” me dijo. Mis dedos iban de un lado a otro. Ni siquiera lo estaba viendo a él, tenía la mirada fija en su labio inferior. Dios mío. Cómo es que puede saber tan divino. Fue el vino. Eran besos dulces, con cariño. Y es que íbamos agarrados de manos. Nos acompañó t...